Siento ser inconstante, pero las ideas salen cuando ellas quieren(al menos las buenas ideas,en mi caso las menos malas).
Tras el viejo telón, compuesto de retazos de otras telas, se esconde un despacho de attrezzo tan frío y desalmado como si de uno real se tratase.
Una luz tenue ilumina la apolínea figura del Buen Director, concentrado en parecer ocupado en algo.
Entra en escena la Actriz de Método, seductora y obediente. El apuntador no tiene nada que decir, puesto que fue despedido antes de ser contratado. El Buen Director, como no podía ser de otra forma, inicia el diálogo, dejando entrever su astucia y elocuencia académica. Ordena entre coqueteos a la Actriz de Método que se ciña al guión que marca su próxima obra y olvide la improvisación. Debe romper el corazón del Bufón, antaño flamante Arlequín, de una manera cruel y despiadada. Ella, pese a haber compartido cientos de escenas con su antiguo compañero, acatará sin hacer muecas las directrices de su superior; es una profesional con los ojos puestos en su futuro y carmín oxidado en los labios. Estrechan firmemente sus manos mientras el Buen Director revisa su agenda y cuida su línea.
Las luces se apagan bruscamente y al volver a brillar el escenario ha cambiado de aspecto.
Aparece el Bufón, exhibiendo sus cabriolas mecánicas y premeditadas. Tras una mampara de hielo se encuentra la Actriz de Método, memorizando el texto y aclarando su garganta. Le anuncia con voz firme y sobreactuada que no volverán a compartir plano, guión ni diálogo. Dice que quiere avanzar profesionalmente y en su compañía estaría encasillada de por vida. El Bufón, que olvidó la ingenuidad en el otro disfraz, intenta recordarle inútilmente todos sus trabajos anteriores, pero la Actriz de Método ya celebra su triunfo con el Buen Director.
Desorientado y con miedo, el Bufón entre bambalinas empieza a deshacerse de su vestimenta. De repente, en la platea se levanta de su asiento la Observadora Paciente. Abandona al resto del público y se dirige al camerino. Sin mediar palabra, se encuentra frente a frente con el Bufón. Lo vuelve a ataviar de Arlequín y clavándole la pupila en su turbia mirada, acaricia dulcemente sus manos mientras arde el telón, el escenario y el teatro.
Cuentas saldadas. Algúna vez seré constante...
viernes, 26 de noviembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Carta a Libertad
Volvemos a la carga poco a poco...Estoy intentando obtener más variedad de mi cabeza, y aunque es complicado, a veces salen cosas como esta.
Libertad; apellido de tantas lenguas, abuso de innumerables labios, panacea de cuellos doloridos. Medio mundo pone tu nombre como meta y el otro medio te cuelga el cartel de acérrimo rival. Eres deseada, temida, amada, odiada, pretendida, evitada, mas ante todo desconocida. Nadie te ha visto, ni sentido, ni gozado, ni tan siquiera acariciado con la yema de los dedos una milésima de segundo, pero todos hablan de ti como si te conocieran, ensalzando tu leyenda hasta el punto de llegar a matar o morir por llamar tu atención.
Libertad; cansado de ser un mísero pretendiente más de esa larga lista que tienes en tu haber, vengo a derrocarte, a bajarte del trono que entre tantos hemos construido. ¿Qué ocultas para que todo el que te ha tenido en frente haya acabado reculando en el último instante?
¿Qué escondes para que hasta la naturaleza te rechace? El agua se estanca y se filtra en la tierra buscando compañía, el sol impacta contra el suelo pudiendo hacer el recorrido que desee y el aire, firme candidato a ser tu cómplice, huye de ti subyugándose a los pulmones de cada ser vivo.
Libertad; hipócrita inocente. ¿Acaso no es ser libre atarse a tu figura? ¿Perseguirte y ansiarte no es a la vez perderte? Pero, ¿qué vas a hacer tú si ni tan siquiera predicas con aquello que promueves? Si eres la primera que vives anclada a una palabra.
Intentando cabalgar de nuevo
Libertad; apellido de tantas lenguas, abuso de innumerables labios, panacea de cuellos doloridos. Medio mundo pone tu nombre como meta y el otro medio te cuelga el cartel de acérrimo rival. Eres deseada, temida, amada, odiada, pretendida, evitada, mas ante todo desconocida. Nadie te ha visto, ni sentido, ni gozado, ni tan siquiera acariciado con la yema de los dedos una milésima de segundo, pero todos hablan de ti como si te conocieran, ensalzando tu leyenda hasta el punto de llegar a matar o morir por llamar tu atención.
Libertad; cansado de ser un mísero pretendiente más de esa larga lista que tienes en tu haber, vengo a derrocarte, a bajarte del trono que entre tantos hemos construido. ¿Qué ocultas para que todo el que te ha tenido en frente haya acabado reculando en el último instante?
¿Qué escondes para que hasta la naturaleza te rechace? El agua se estanca y se filtra en la tierra buscando compañía, el sol impacta contra el suelo pudiendo hacer el recorrido que desee y el aire, firme candidato a ser tu cómplice, huye de ti subyugándose a los pulmones de cada ser vivo.
Libertad; hipócrita inocente. ¿Acaso no es ser libre atarse a tu figura? ¿Perseguirte y ansiarte no es a la vez perderte? Pero, ¿qué vas a hacer tú si ni tan siquiera predicas con aquello que promueves? Si eres la primera que vives anclada a una palabra.
Intentando cabalgar de nuevo
sábado, 3 de julio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Ensayo-error
¿Por qué nos da tanto miedo no acertar? El fracaso es quien de verdad nos enseña a encontrar y saborear las victorias. No es que se aprenda de los errores, es que ellos son los conos que delimitan el camino.
De los errores he aprendido
a cambiarles la cara,
el nombre y la forma.
El dia o el año,
el gusto, el olor
el sonido y el tacto.
Moverlos de sitio
por miedo a encontrarlos;
chocar con los mismos,
Gozar magullado.
Mancharme las manos
de sobras de barro
nacido del llanto ,
quejidos amargos.
Presentar la frente
a muros extraños.
Luchar contra ellos
y no rodearlos.
Solo rozaduras
producen los callos.
Esos que protegen
los rostros quebrados.
Los obstáculos conocen muy bien mi cara.
De los errores he aprendido
a cambiarles la cara,
el nombre y la forma.
El dia o el año,
el gusto, el olor
el sonido y el tacto.
Moverlos de sitio
por miedo a encontrarlos;
chocar con los mismos,
Gozar magullado.
Mancharme las manos
de sobras de barro
nacido del llanto ,
quejidos amargos.
Presentar la frente
a muros extraños.
Luchar contra ellos
y no rodearlos.
Solo rozaduras
producen los callos.
Esos que protegen
los rostros quebrados.
Los obstáculos conocen muy bien mi cara.
martes, 22 de junio de 2010
Déjenme fluir
Todos van por el mismo sendero, iguales, con la cabeza tocando los pies aunque se piensen que su nariz apunta al cielo.
Otra vez acechan manos,
Dedos largos traicioneros
Ellos portan el collar
A medida de mi cuello
Se encontrarán con mis fauces,
Afiladas de recelo
Para mostrar mi valía
Y marcarles el terreno
Otra vez traen el bozal.
No quieren que arme jaleo.
Me ensogarán a los postes,
Se ensañarán con mis huesos.
Antes que lamer el cuenco
Prefiero lucir pellejo,
Ladrarle libre a los cielos,
Gruñir sin venir a cuento
Otra vez viene el pastor
Con el cayado de hierro
Para castigarme el lomo
Y controlar a los perros
No me escapé del redil
Nunca fui uno de ellos
Mientras engullían hierbas
Yo me afilaba los cuernos
No soy libre...solo fluído
Otra vez acechan manos,
Dedos largos traicioneros
Ellos portan el collar
A medida de mi cuello
Se encontrarán con mis fauces,
Afiladas de recelo
Para mostrar mi valía
Y marcarles el terreno
Otra vez traen el bozal.
No quieren que arme jaleo.
Me ensogarán a los postes,
Se ensañarán con mis huesos.
Antes que lamer el cuenco
Prefiero lucir pellejo,
Ladrarle libre a los cielos,
Gruñir sin venir a cuento
Otra vez viene el pastor
Con el cayado de hierro
Para castigarme el lomo
Y controlar a los perros
No me escapé del redil
Nunca fui uno de ellos
Mientras engullían hierbas
Yo me afilaba los cuernos
No soy libre...solo fluído
domingo, 20 de junio de 2010
Deshinchando palabras
[...]Y el hombre creó las palabras para controlar y entender todo aquello que le rodeaba.
Con el tiempo hemos ido encumbrando una serie de términos, dándoles una importancia y supremacía innecesaria. Los usamos con ligereza haciendo que pierdan su esencia, matándolos, volviéndolos un rumor de fondo.
Ondea su oscura melena
Al viento que absorto tiene
Embellece su tez plateada
Bañada en el mar de Selene
Me mira y secuestra mi calma
La azuza y la pone a bailar
Agarra mi sucia mirada
La llena de agua de mar
Prepara la soga y la espuela
Sonríe y caigo rendido
Me mezo en su comisura
Intento trepar a su oído
Rechaza la miel y el oro
Incendia mil baluartes
Quiebra pilares maestros
Secuestra mis estandartes
Cuando intento no latir
al ritmo que ella desea
viene a hacerme girones
a rebajar mi marea
Al intentar abrazarla
Solo acaricio mis hombros
Saca la lengua burlona
Jugueteando entre escombros
Aquellos que deja en mi pecho
Cuando en su ombligo dormito
No la seducen palabras
Tampoco las necesito
Términos vacios que usan
Cientos de bocas iguales
Que escriben con devoción
Helando los ideales
Tú luchas por defenderlos
Yo solo por entenderte
Mientras duermo en mi azotea
Esperando conocerte
Para "sentir" no hace falta "nombrar".
Con el tiempo hemos ido encumbrando una serie de términos, dándoles una importancia y supremacía innecesaria. Los usamos con ligereza haciendo que pierdan su esencia, matándolos, volviéndolos un rumor de fondo.
Ondea su oscura melena
Al viento que absorto tiene
Embellece su tez plateada
Bañada en el mar de Selene
Me mira y secuestra mi calma
La azuza y la pone a bailar
Agarra mi sucia mirada
La llena de agua de mar
Prepara la soga y la espuela
Sonríe y caigo rendido
Me mezo en su comisura
Intento trepar a su oído
Rechaza la miel y el oro
Incendia mil baluartes
Quiebra pilares maestros
Secuestra mis estandartes
Cuando intento no latir
al ritmo que ella desea
viene a hacerme girones
a rebajar mi marea
Al intentar abrazarla
Solo acaricio mis hombros
Saca la lengua burlona
Jugueteando entre escombros
Aquellos que deja en mi pecho
Cuando en su ombligo dormito
No la seducen palabras
Tampoco las necesito
Términos vacios que usan
Cientos de bocas iguales
Que escriben con devoción
Helando los ideales
Tú luchas por defenderlos
Yo solo por entenderte
Mientras duermo en mi azotea
Esperando conocerte
Para "sentir" no hace falta "nombrar".
sábado, 19 de junio de 2010
Raíces impuras
En estos días en que todo el mundo se siente nación, un solo color, una bandera, un himno...es cuando más cuenta me doy de las impurezas que nos hacen ser y que la gente olvida, maquilla, oculta. Me siento orgulloso de ser un crisol de matices.
Quién se atreve a reclamar la pureza?
Me prometí ni pensarlo intentar
Gozo al trastear en mi cabeza,
compruebo la mezcla que invade el lugar
Venas de tierra con mareas saladas
Jotas que suenan al son de un sittar
Gargantas secas por espuma bañadas
Lenguas obsoletas que quieren charlar
Mi sangre sabe a vinos de crianza
Barricas de roble guardando humedad
El pecho late al ritmo de guitarras
Compás de darbukas sonando sin más
Los pies no caminan pese a que les maten
Las palmas al sur no saben descansar
Las golondrinas que cada invierno baten
Sus alas al viento logrando escapar
La tinta que moja el papel donde vivo
Que seca mis ojos si quieren llorar
La mano ya no confirma lo que escribo
Se mueve graciosa queriendo bailar
Sevillanas en corrillo
Bulerías de quebranto
Dormir en el descansillo
Pasar de la risa al llanto
La producción baja el ritmo de momento. Habrá que volver a acercar las manos a la hoguera.
Quién se atreve a reclamar la pureza?
Me prometí ni pensarlo intentar
Gozo al trastear en mi cabeza,
compruebo la mezcla que invade el lugar
Venas de tierra con mareas saladas
Jotas que suenan al son de un sittar
Gargantas secas por espuma bañadas
Lenguas obsoletas que quieren charlar
Mi sangre sabe a vinos de crianza
Barricas de roble guardando humedad
El pecho late al ritmo de guitarras
Compás de darbukas sonando sin más
Los pies no caminan pese a que les maten
Las palmas al sur no saben descansar
Las golondrinas que cada invierno baten
Sus alas al viento logrando escapar
La tinta que moja el papel donde vivo
Que seca mis ojos si quieren llorar
La mano ya no confirma lo que escribo
Se mueve graciosa queriendo bailar
Sevillanas en corrillo
Bulerías de quebranto
Dormir en el descansillo
Pasar de la risa al llanto
La producción baja el ritmo de momento. Habrá que volver a acercar las manos a la hoguera.
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